Bueno, supongo que ha llegado la hora de contaros la historia de por qué a Sangui le llamamos Sangui...
Pues bien:
Todo ocurrió en la excursión de fin de curso de ¿5º?
Bueno, pues eso.
Resulta que a Sangui se le atascó un pie en un agujero y para poder sacarlo tuvo que dejar el zapato atrás. Luego, como las profesoras no lograron recuperarlo con ayuda de un palo, la gente (Sangui) empezó a decir que las sanguijuelas se comieran el zapato...
Ahá: Un rollo.
Total, que Sangui estuvo todo el día con una bolsa en el pié. Aún recuerdo que era azul ._.
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