martes, 8 de noviembre de 2011

Ámame, gilipollas.

Oh, cierto que no te llega la sangre al cerebro.

1 comentario:

  1. ¡Esto es un poema sin acabar!

    Ámame, gilipollas.
    Oh, cierto que no te llega la sangre al cerebro,
    se te queda toda en la p...

    Y así mata un gato su tiempo...

    ;D

    ResponderEliminar

Oh, vamos, estás deseando comentar.