Ella. Se rapó el pelo por el lado derecho.
De ella se reían y murmuraban.
-Mimáh, A.M.T.#, mira que pintas lleva esa.
Yo era la única que no reparaba en su peinado y no la judgaba por ello. ¿Qué pasa? Nadie puede ser diferente?
Parece que no.
Y por eso A.M.T.# está hasta los cojones que no tiene de la humanidad.

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